Durante décadas, las tareas de cuidado han recaído mayoritariamente en las mujeres, sin reconocimiento económico pese a su valor esencial para la vida social y familiar.
El derecho comienza a visibilizar estas desigualdades. La compensación económica constituye una herramienta destinada a reparar los desequilibrios que pueden generarse cuando las tareas de cuidado se distribuyen de manera desigual.
En este 8M, desde el Colegio de la Abogacía de la Primera Circunscripción reafirmamos nuestro compromiso con una justicia con perspectiva de género, que reconozca estas realidades y contribuya a una sociedad más igualitaria.